miércoles, 2 de abril de 2014

De la literatura a la realidad

Final del 2º Trimestre.

Nervios, miedo, satisfacción, sorpresa, decepción, alegría...son muchas de las emociones que los estudiantes pueden experimentar con la finalización del 2º trimestre según si sus expectativas (de aprobar o suspender) han sido las esperadas.

Preparados (o no) para encaminar el 3er trimestre, que pasará como un suspiro y se decidirán las notas finales y, en algunos casos, si el curso ha sido superado con éxito o es necesario repetir.

Pues bien, quisiera compartir el caso particular de mi hermano pequeño Alberto,alumno de 2º de la ESO, el que recibe la noticia de que no suspenderá ninguna asignatura en este trimestre y se identifica como "contento" por haberse visto recompensado por su esfuerzo diario.

No fue así como se sentía hace 2 años, cuando era habitual que suspendiera exámenes de diferentes asignaturas porque según él "no entendía nada".

Es por eso mismo el motivo de esta entrada, que le pedí que hiciese una valoración/reflexión sobre el siguiente fragmento del libro "Mal de escuela" Daniel Pennac:

"-Se... se... señor... no lo... no lo condigo... No consigo... com... com... No consigo comprender.
-¿Comprender qué? ¿Qué es lo que no consigues comprender?
-La pro... la pro...
Y de pronto el tapón salta, todo sale de golpe:
-La... proposición-subordinada-conjuntiva-adversativa y concesiva.
Silencio.
Nada de reíerse.
Sobretodo no reírse.
-¿La proposición-subordinada-conjuntiva-adversativa y concesiva? ¿Eso es lo que te pone en ese estado?"

Opinión

Virginia: -¿Te sientes identificado con este fragmento? ¿Tu profesora se esforzaba para que entendieses las lecciones?

Alberto: Yo tampoco entendía los verbos, ni los problemas de matemáticas, eran un rollo. Y mi profesora no intentaba ayudarme, hay profesores que te dan más confianza que otros.

Virginia: ¿Por qué crees que ahora has aprobado todo y hace 2 años no superabas el 4 en muchas asignaturas?

Alberto: Hay profesores que te dan más confianza que otros.

Virginia: Pero si son las mismas asignaturas. 2+2 son SIEMPRE 4. ¿Cuál es el motivo de ese cambio?

Alberto: Cuando hago algo bien me felicitan y cuando tengo dudas se preocupan porque lo aprenda. Voy al repaso voluntario dos horas a la semana, por eso creo que he aprobado todo, aunque algunas asignaturas son aburridas yo sigo estudiando el mismo tiempo.
Además si apruebas te sientes más animado para esforzarte y tener más tiempo para hacer actividades y poder ir a entrenar.
La mamá se queda más contenta si yo tengo mejores notas.

Resumen

Personalmente, concluyo que mi hermano deja la responsabilidad de si aprobar o suspender depende de la confianza que se tenga con el profesor, y resta importancia a la dificultad de los conocimientos que se deban aprender.
También me llama la atención cómo es consciente de la repercusión que tienen sus notas en la felicidad de sus familiares.
Sus motivaciones se ven en aumento si los resultados son positivos, lo asocia a una mejora personal, cuánta mayor capacidad de obtener una buena calificación mayor es su satisfacción personal.

¿Tiene tanta importancia como parece la relación profesor-alumno para el aprendizaje?
¿Son las calificaciones proporcionales al nivel de aprendizaje?
¿En qué medida afecta el cambio en la manera de evaluar al resultado?
¿Es bueno para un alumno saber que los resultados académicos afectarán a su estado de ánimo y al de los que lo rodean?
Etc.

5 comentarios:

  1. Esta claro que para un alumno siempre es importante la confianza que el profesor tenga en él, y como tu hermano dice, "cuando hago algo bien me felicitan y cuando tengo dudas se preocupan porque lo aprenda" queda claro que el profesor quiere que aprenda, por eso lo motiva, y le ayuda. Por otra parte, también puede ser que no solo el profesor haya influido en él, sino tu familia, ya que sabe que cuando saca buenas notas, estáis más contentos y es otro claro ejemplo por el cual se motiva a estudiar más.
    También destacar la relación que has echo con el fragmento del libro, donde se ve como el profesor se preocupa por el alumno, ("¿Eso es lo que te pone en ese estado?"), intentando buscar el problema del alumno, para poder solucionarlo, igual como supongo que hará el profesor de tu hermano en las clases de repaso.

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  2. Qué sencillo: " Cuando hago algo bien me felicitan y cuando tengo dudas se preocupan porque lo aprenda. ". Problema: cuántas veces hay personas a las que no se les dan las suficientes oportunidades de que les salgan las cosas bien? Cuántas veces las dudas se quedan en silencio? Cuántas veces en vez de ayudarnos a aprender, nos ridiculizan cuando las hacemos explícitas?

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    1. Incontables.

      El silencio ante la no comprensión de los contenidos explicados en clase es la coraza ante las posibles risas o la sensación de ser el centro de atención por no ser capaz de comprender o simplemente por tener interés en aprenderlo.

      ¿Por qué nos avergüenza querer aprender y que nos enseñen?

      Como respuesta a la primera pregunta, Victor, si nos dan pocas oportunidades de que nos salgan las cosas bien, deberiamos aprovecharlas al máximo. Destaco, además, que estas reflexiones son útiles tanto para asignaturas teoricas como para la Educación Física.

      Que no se quede nada en el tintero.

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    2. No sólo en la enseñanza, ¿en cuantos aspectos de nuestra vida nos quedamos con alguna duda por no preguntar, por el miedo al que dirán?
      El refuerzo positivo siempre es bueno en cualquier faceta de nuestra vida, cuanto más en educación. ¿Quién no agradece una palmadita en la espalda? ¿Quien no hincha el pecho gracias a un muy bien? a quien nole gusta que le pregunten ¿todo va bien? ¿tienes alguna duda?
      Mucha gracias Virginia por tu aportación.

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  3. Adjunto la Nota informativa recibida del Instituto

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